En el recreo:
- Seño, me duele la cabeza
- ¿Estuviste corriendo mucho?
- No, lo que pasa es que... me peleé con Martina.
- Pero, qué cosa che, siempre peleando ustedes, eh.
- No, seño, nunca nos peleamos.
- ¿Cómo que no? Siempre escucho "Florencia me pegó, Micaela me ofendió..."
- No, seño, yo no soy de ese grado.
- Bueno... esteee... es una forma de decir. Amíguense. Andá, andá a jugar.
En clase:
- Chiara, andá a sentarte a tu lugar.
- Soy Florencia, y me siento acá, seño.
- Ah muy bien, muy bien.
En la secundaria:
- Ignacio, sentate. (y sigue parado)
- Ignacio, te sentás. (nada)
- Ignacio!
- ¿Qué, profe? Estoy sentado... él es Agustín, yo soy Ignacio.
- Ah bueno... Agustín, sentate! Ignacio, perdón.