14 de mayo de 2011

Me mudo

Dudo que alguien todavía me lea, pero por las dudas:
Todo lo que quiero escribir últimamente tiene que ver con mi trabajo. O casi.
Entonces decidí crear otro espacio, porque este ya cumplió su ciclo.
Quedan invitados e invitadas:

14 de abril de 2011

Desafíos

Respirar hondo y entrar al aula. Aunque adentro haya 40 leones hambrientos esperando.

Empezar nuevamente, de cero total. Aprender a leer.

Dejar la comodidad, elegir lo desconocido.

Seguir eligiendo aún cuando no todo es perfecto.

Reclamar cuando creo que lo vale.

Hablar con los ojos.

Dar la razón.

Madrugar los sábados.

Comprender el mundo del monotributo.

Llevar en brazos a mi sobrino, por primera vez.



Y yo que pensé que crecer era cumplir años nomás.

9 de abril de 2011

Arrancá sin mí

Suelo creer en el ser humano, soy una persona optimista. Hasta que, de vez en cuando, me choco contra la individualidad cara a cara.
A veces yo misma me encuentro actuando de esa forma, quizás esté en la naturaleza de esta especie. No lo sé. A veces me parece que mi propia pareja, generoso y altruista como pocos, actúa individualmente.
Entonces siento que las fuerzas merman, que nos vamos en picada.
Porque una va, sonrisa de por medio, con la mejor voluntad posible, a pedirle a los vecinos que aflojen con los muebles y las carreras en plena medianoche, y te escupen en la cara un despreocupado "no te hubieses mudado a ese departamento". Y te das cuenta de que cualquier diálogo es imposible. Y cuando el diálogo no es posible, ay mamita, es el principio del fin.

6 de abril de 2011

una taura talentosa

Que no soy yo, claramente, sino la genia de Sonya.
Entren, recomienden, deléitense, rían y lloren:


A brillar, Sonyu!

2 de abril de 2011

Lentito, marzo

Los meses se pasan volando, pero no todos.
Este duró y duró.
Pegó duro, también.

Creo que el 28 de febrero escuché una vocecita,
me decía "serán 31 días, con sus noches y todo"
como en tono de amenaza.

Y así muy de a poco
aprendí a jugar a la maestra
Empecé con el piano y el portugués

Pero ahora estoy contenta de que se termine
Porque tantas planificaciones y notas
se me hacen como demasiado

Llegó abril,
y cumplimos años
y vienen sobrinos

23 de marzo de 2011

La seño se confunde

En el recreo:

- Seño, me duele la cabeza
- ¿Estuviste corriendo mucho?
- No, lo que pasa es que... me peleé con Martina.
- Pero, qué cosa che, siempre peleando ustedes, eh.
- No, seño, nunca nos peleamos.
- ¿Cómo que no? Siempre escucho "Florencia me pegó, Micaela me ofendió..."
- No, seño, yo no soy de ese grado.
- Bueno... esteee... es una forma de decir. Amíguense. Andá, andá a jugar.

En clase:
- Chiara, andá a sentarte a tu lugar.
- Soy Florencia, y me siento acá, seño.
- Ah muy bien, muy bien.

En la secundaria:
- Ignacio, sentate. (y sigue parado)
- Ignacio, te sentás. (nada)
- Ignacio!
- ¿Qué, profe? Estoy sentado... él es Agustín, yo soy Ignacio.
- Ah bueno... Agustín, sentate! Ignacio, perdón.


22 de marzo de 2011

igual no me quejo, pienso mucho arriba del bondi, me viene bien

Lunes: centro
Martes: Agronomía
Miércoles, jueves: La Boca
Viernes: Caballito querido
Sábado: Flores

Conclusión: la vida del docente es como un city tour por los barrios porteños. Sólo que sin micro amarillo de dos pisos. Más bien muchos colectivos y una tarjeta Monedero que se carga y se descarga con la velocidad del rayo.

15 de marzo de 2011

la vie en rose

"Como que ella hizo todo en orden, no? Conoció a su novio, se fueron a vivir juntos, se casaron, tuvieron un hijo".
Miré las fotos de su niño rubio, su lindo y sonriente marido, y asentí.
Hicimos un silencio cómplice, de esos que nos comunican desde hace quince años.
Ella, embarazada de su muy cuestionado novio mayor*, a dos años de haber perdido un embarazo de otro novio. Yo, concubinando con un padre divorciado.

Seguramente en los años de secundaria no nos imaginamos que serían así los 28.
A veces me pregunto si hacer las cosas en orden hubiera sido mejor, o incluso posible.
Todavía no sé si quiero formar una familia tipo. Definitivamente no estoy en ese camino.
No sé si es más feliz ella con su marido y su niño rubio, o nosotras con estas familias estilo siglo XXI, ensambladas, hechas a los ponchazos, pero con mucho amor.



*cuestionado por ella, en primer lugar.

11 de marzo de 2011

Seño!

Dos dibujos, una cartita de bienvenida, un caramelo de menta.
Más de veinte abrazos, muchos besos, dos aplausos fuertes.
Varias risas, alguna que otra canción, un delantal nuevo con prendedor.

Todo eso me quedó de la primera semana de jugar a la maestra.

18 de febrero de 2011

incomodidad

"Mi papá dice que uno tiene que hacer cosas que le cuesten".

Cada tanto, como de casualidad, mi amiga A. me tira una frase clave.
Con este envión encaré la noche del jueves. Me llamaron a tocar en una banda nueva, con un sólo ensayo previo, un micrófono delante de mi cara, un solo en Fa menor y bastante inseguridad.
Estuve por renunciar, incluso mi panza me fustigó con espasmos toda la mañana. Me convencí de que la gente no había sido simpática, de que Villa Urquiza me queda lejos.
Y sin embargo, cuando A. me dijo esa frase pensé que tendría que lidiar con esa experiencia. Habitar la incomodidad, para lograr algún tipo de placer. O algo así.

Salió excelente. Lo disfruté. La gente de la banda me trató muy bien. El micrófono no me inhibió.

También en pocos días empezaré un trabajo del que no tengo idea. A veces sueño que nunca dejé mi empleo administrativo. Que no tengo que lidiar con planificaciones, con niños, con materiales. Pero ahora tengo más ganas de hacer un trabajo que me cueste.

Porque, por otro lado, ayer fui tía. Si mi hermana sacó un niño de su cuerpo sin epidural, yo puedo con la primaria.

Ser tía y maestra debe ser muy lindo. Y todo se aprende.